Sanas emociones. Terapia en línea Benja Bernat, psicología online

Tratamientos psicológicos:


En las terapias se tratarán todo tipo de trastornos. Aquí se muestran una serie de ellos:


Depresión
Estrés
Timidez
Fobia Social
Ansiedad
Fobias Específicas
Terapia de Pareja
Terapia Sexual
Duelo
Trastornos de la personalidad
Autoestima
Psicología Infantil
Psicología del Adolescente

Depresión: La depresión es uno de los trastornos más comunes que padece nuestra sociedad. De hecho un elevado porcentaje de personas, dependiendo del grado de intensidad o severidad, sufre esta enfermedad que ocasiona trastornos en el estado del ánimo. Cualquier cuadro, por muy leve que parezca, de decaimiento puede ser sintomático: Llorar por cualquier causa, la sensación de que no servimos para nada, estados de desidia, abatimiento, displacer, etc. son síntomas que no debemos dejar que nos superen. Es el momento de acudir a un profesional para que nos ayude en un problema que puede atormentar nuestra existencia.

Estrés: Aunque es un concepto muy ambiguo debido a la percepción subjetiva del sujeto que la padece, el estrés no es más que un "trampolín" para alcanzar graves patologías. El estrés se produce generalmente por las situaciones de presión o agobio que las personas sufren en la vida cotidiana. Es verdad que en nuestra vida diaria, para afrontar las situaciones necesitamos un nivel mínimo de estrés, el denominado "estrés positivo", una activación de alerta que motiva a las personas a realizar actividades habituales o novedosas. Dolor de cabeza, cansancio, insomnio, peleas con todo el mundo, alteración del carácter… Para combatir el estrés debe solicitar ayuda antes de que sus efectos sean más nocivos.

Timidez: La timidez nos hace sufrir mucho a la hora de relacionarnos con otras personas. La inseguridad y la falta de confianza en uno mismo son muchas veces el origen de este estado que nos hace sentirnos tan incómodos en nuestras relaciones interpersonales. Todo ello nos hace vacilar en nuestra vida cotidiana, nos hace actuar de una manera inadecuada y, como un círculo vicioso, nos genera cada vez más ansiedad. Existen diferentes técnicas para su tratamiento para superarla y es importante ponerse en manos de profesionales para superar su problema.



Fobia Social: Timidez desmesurada que supone miedo y ansiedad para enfrentarse a determinadas situaciones sociales. El sujeto tiende a evitar este todo tipo de situaciones que le provoquen ansiedad. Cuando este tipo de fobia nos impide desenvolvernos en la vida diaria debemos plantearnos acudir a un profesional para su tratamiento.

Ansiedad: Cuando utilizamos la ansiedad positiva nos pueda ayudar a salir adelante en momentos precisos. Ahora bien, cuando se convierte en algo permanente y crónico o en algo excesivo estamos ante el peligro de la Ansiedad. Esto es cuando nos bloqueamos y experimentamos un temor constante hacia el futuro, así como inquietud, impaciencia, irritabilidad, preocupación insistente descontrolada, tensión muscular, dificultad para conciliar el sueño, palpitaciones, temblores, nauseas, mareo, sudores… Lo mejor es tratar con un terapeuta el problema para suprimirlo.



Fobias Específicas: Miedos desproporcionados ante objetos y situaciones concretas. Es evidente que el miedo es común entre nosotros y tiene un valor adaptativo para nuestra especie. Pero cuando se convierte en un trastorno de salud emocional (fobia) la calidad de vida de la persona que lo padece queda limitada. Es ahí donde debe entrar el terapeuta a interactuar con su paciente, para tratar el problema y analizar la irracionalidad de sus fobias.

Terapia de Pareja: Las dificultades de comunicación, los celos, los conflictos familiares, la carencia de afecto, las discusiones y críticas constantes, la falta de escucha, los desacuerdos a la hora de educar a los hijos, los problemas en las relaciones sexuales (falta de deseo)... Todo ello lleva a la crisis de relación en la pareja. Es el momento de acudir a un profesional para abordar bien esos conflictos y desarrollar un cambio positivo en ambos.

 



Terapia Sexual: Cualquier problema relacionado con su sexualidad puede ser tratado y superado. Los trastornos sexuales causan mucho sufrimiento en la persona y normalmente estos tipos de problemas suelen ser ocultados por vergüenza o rubor. En éste espacio trataremos tanto las preocupaciones relacionadas con el sexo, las relaciones de pareja y los problemas sexuales (Trastornos orgásmicos, Inapetencias, Disfunciones, Deseo sexual, etc.).

 



Duelo: Los desajustes emocionales producidos por el fallecimiento de un ser querido pueden ser devastadores para la persona. El dolor es inevitable, la persona entra dentro de un proceso natural y como tal hay que ver cómo evoluciona. No obstante si no se observa una mejoría pasado cierto tiempo el duelo puede convertirse en depresión. Un profesional puede ayudarle a mitigar y paliar el dolor, intentar encontrar un restablecimiento de su equilibrio y una recuperación plena.

Trastornos de la personalidad: Concepto muy amplio porque contempla una gran cantidad de problemas psicológicos. Los trastornos de personalidad son una clara limitación del equilibrio emocional de las personas. Afecta a las dimensiones afectivas, motivacionales, emocionales y sociales del individuo (paranoide, antisocial, dependiente esquizoide, límite o bordeline, por evitación, narcisista, dependiente, obsesivo-compulsivo, etc.). Ante esas circunstancias lo más sensato sería ponerse en manos de un profesional para tratar de reorganizar su mente.

Autoestima: Cuando la valoración que hacemos de nosotros es baja esto nos afecta en nuestra vida cotidiana y a la manera de relacionarnos con los demás. Sentirse equivocado como persona, sentirse menos que los demás, estar siempre comparándose con el otro y valorar lo de los demás como muy superior a lo nuestro (deseándolo incluso), son claros indicios de un bajo concepto de uno mismo. Esta "autoimagen" negativa hace que nos limitemos nosotros mismos y, como consecuencia de ello, fracasemos en nuestras acciones importantes en la vida. Pero la autoestima puede ser cambiada y mejorada a través de diferentes métodos. Es por ello que es conveniente buscar ayuda terapéutica para tratar el problema.

Psicología Infantil: El comportamiento del niño desde su nacimiento hasta la adolescencia es crucial en la vida de una persona. Desde la psicología se analiza el desarrollo motor, físico, cognitivo, perceptivo, afectivo y social. Existen diferentes trastornos en la etapa infantil que pueden ser tratados por un especialista. A veces llega un momento que por diferentes circunstancias, nos vemos superados por la conducta de nuestros niños y no sabemos cómo actuar. En esa situación lo que se necesita es la ayuda de un psicólogo para detectar la dificultad, reconocerla y poder superarla.



Psicología del Adolescente: La adolescencia supone una de las etapas más difíciles de nuestra vida dado que estamos en la encrucijada entre la infancia y el mundo adulto. Los cambios que se producen durante esta etapa son muy grandes tanto físicos como psíquicos. El adolescente se está forjando un sentido de identidad propia y para ello se encuentra en una constante lucha que puede llevar a conflictos internos (valores, aprobación social, relación con sus iguales, sexualidad, crisis de identidad, autoimagen: trastornos alimentarios, adicciones: tabaco, drogas, problemas emocionales, problemas escolares, etc.). Sobre todo los problemas emocionales son difíciles de reconocer por lo que es más que recomendable buscar la ayuda de un especialista para que nuestro/a adolescente pueda superarlos.











































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